La obsesión por la delgadez se inserta en la mente de cualquier persona, los diabéticos tipo 1, no pudimos ser la excepción y de una manera muy singular; implicadas están casi exclusivamente las féminas, observan los médicos especialistas. Con edad adecuada y conocimiento para suministrarse el tratamiento por sí solas optan por este "método" radical para bajar de peso. La propia enfermedad proporciona los elementos para hacerlo efectiva, pero letalmente. Realizarlo parece sencillo, sin embargo las consecuencias resultan perjudiciales para la salud física del individuo. El término acuñado para tal caso es Diabulimia.
Las personas con este comportamiento disminuyen o eliminan las dosis de insulina prescritas por el médico, puesto que han experimentado en sí mismas que adelgazar es uno de los síntomas de la Diabetes, y es entonces cuando el cuerpo reacciona haciendo lo suyo: al no poder obtener energía de los alimentos ingeridos -porque le hace falta la hormona insulina- consume rápidamente la grasa que reservamos. Con este "truco" no necesariamente se deja de comer. Al contrario, comiendo, se elevarían los niveles de glucosa en sangre y la repercusión, entre otras, sería el bajar de peso.
La factura de esta delgadez absurda es especialmente elevada para nosotros los diabéticos. ¿El precio? Aumenta tres veces más el riesgo de una muerte prematura. Sin olvidar los intereses, ni más ni menos que los síntomas y complicaciones a corto, mediano y largo plazo, mismos que los de una Diabetes no controlada,
Con esta realidad a toda vista, podemos decir que Mía fue endulzada y hasta que no la erradiquemos de nuestras vidas, vivirá ahí donde Hansel y Gretel, con el peligro de ir en pos de un gusto que mata.
El día de
ayer (iba a poner hoy, pero ya se me han ido las veinticuatro horas sin apenas
darme cuenta), fui a renovar mi licencia de conducir. Lo que oficialmente le
llaman “canje” Llegué presto con el afán
de deshacerme de mi añoso plástico del tipo C, porque apenas conduzco bien el
triciclo y la verdad es que la patineta me da miedo. Dentro del formulario de
preguntas que te hacen para confirmar los datos me aparecieron dos nuevas interrogaciones:
¿En caso de muerte desea usted donar sus órganos? A lo que inmediatamente
respondí que sí. Mientras que en mi cabeza alcancé a oír: “…pues los que no estén
tan estropeados”.La preguntona, que
tecleaba mis respuestas en su computadora, metralló de nuevo: ¿Toma algún
medicamento? Para hacer tiempo y elegir
el más importante de la lista que tengo en mi haber cotidiano y fungiera para
el caso de la automovileada, le pedí que me repitiera ¿Toma algún medicamento? “Insulina”,
salió contundente de mi boca.
Ya cuándo
tuve en mis manos el preciado documento que me llevó más de una hora obtener
tras largas filas burocráticas. El resultado fue el que verán en la imagen.
Hágame
usted el refabrón cavor. Ah, y si se preguntan porqué el documento tiene un
color rojo chillante en su diseño, la razón es que en Veracruz, todo es rojo…. pero shuu es un secreto a medias tintas…
Muchos de nosotros hemos especulado las posibles formas en que el control de nuestra diabetes tome un rumbo más práctico cuando se trata del autocuidado. Para los que tenemos muchos años en esto, agradecemos profundamente los avances que se han hecho posibles, como las mejoras tecnológicas que permiten ver el resultado de una glucemia capilar en pocos segundos o la minimización de los calibres y el largo de las agujas para aplicar la insulina, lo que sensatamente las ha vuelto indoloras. Sin embargo, la codicia hacia la salud, nos hace esperar más de los científicos que trabajan al respecto.
La Internet, sabiéndole buscar, nos pone al tanto, de las ideas científicas que están en proceso para solucionar o hacernos la vida más cómoda y más saludable. He aquí algunas curiosidades vanguardistas. Pueden que algunas queden en el camino, pero alguna de esas llegará. Disfruténlas.
Charmr Con tamaño y forma de una memoria USB, este dispositivo es el centro de control, para medir la glucosa en sangre constantemente, además de ser el control remoto para suministrar información y cambios en la aplicación de insulina. Muestra una pantalla interactiva desde la que se ingresan datos y los recibe también desde un sensor insertado en la piel. Necesita además un reservorio de insulina. Este pequeño dispositivo puede ir colgado al cuello o acloparse como llavero. En resumen es una infusora de insulina, con la menor complejidad posible. La compañia adaptive path esta a cargo de su diseño y evolución.
MOL Otro concepto interesante es esta pulsera denominada con tres letras: MOL. Mediante radiaciones mediría la glucosa, mostrándose –como en la foto– la cifra actualizada, para después aplicar la insulina necesaria a través de una emisión de baja frecuencia de ultrasonido, que traspasaria por los poros de la piel y llegaría a la sangre, es decir se convertiría en un ansiado método no invasivo. Con semejante colocito de brazalete sería también fácil identificar a un diabético en problemas. Bueno, eso digo yo. Este proyecto es idea de Ian Ortega.
NanoPump Es una pequeñísma bomba de insulina alcanza apenas unos cuantos milímetros. Tiene un volumen total de 65mm x 38mm x 11mm (27ml), con una capacidad de
reservorio de insulina, de 4 a 6 ml. Está hecha de dos partes: una permanente que contiene la electrónica y otra con el depósito de bombeo y el mecanismo para una semana de
tratamiento. Debiotech’s el laboratorio suizo a cargo, asegura la confiabilidad del producto, al contener esta pequeña bomba un anti-sistema de flujo libre, una funcional y permanente vigilancia y un depósito
ventilado. A diferencia de otras bombas de insulina, la Nanopump no requiere ninguna inversión financiera sustancial por adelantado.
Su diseño con una parte permanente que contiene la electrónica y una buena parte
que contiene el reservorio y el mecanismo de bombeo, hace que sea asequible y
atractiva para todos los pacientes: los que ya están en una terapia de
bombeo y quieren mejorar su calidad de vida, los que quieren
comenzar una terapia de bombeo y los que no necesitan un suministro
permanente de la insulina (como los pacientes tipo 2), pero que les gustaría
pasar a las nuevas tecnologías.
Glucophone Aunado a la telefonía, este aparatito integra un glucómetro en el celular (móvil). Además el servicio de apoyo y la intervención de emergencia a la Diabetes a suscriptores. Una empresa denominada Healthpia América ha desarrollado esta fusión. Al parecer por ahora, solo se comercializa en Estados Unidos.
Y la noticia de este año nuevo es que a finales o principios del 2009 los glucómetros no invasivos, que miden la glucosa a través de rayos infrarrojos, ya serán una realidad.
Bueno esperemos que esto siga avanzando. Mientras, lo que nos queda es cuidarnos para alcanzar a ver todas esas innovaciones que están por venir.
Hey, tú que lees… Sí tú…. que veniste a caer por azares del destino sobre estas letras. Estaba pensando en ti cuando decidí ponerme a teclearlas. Pero ¡cómo! sin conocernos puedo estar pensando en ti, si puedes ser tan diferente, bien pudieras tener unos grandes anteojos o una nariz aguda o un cabello admirable o poseer una cara de chiste mal dicho o tener una estatura de asta-bandera o una sonrisilla inolvidable o tener una gran tendencia a estar gordo ¿¡Gordo… he dicho!? Creo entonces que ya me estoy preocupando más que por tu estética, por tu salud.
Pero no sería raro que tú que me lees estés en una situación de esas donde la comida te engolosina y tu peso no sea el ideal o conozcas a alguien que por lo menos 90 centímetros de cintura sí los tiene. Y es que la obesidad se ha estado posesionando en los primeros lugares de números rojos en las estadísticas de salud, con unas repercusiones tan desagradables como la propia muerte.
Y enfermedades como la Diabetes Mellitus son puentes entre la obesidad y un fatal desenlace. Al ser la Diabetes una enfermedad crónico-degenerativa, como dicen los médicos, –que no es otra cosa más que “dura para toda la vida y va disminuyendo capacidades” – lentamente al través de los años y por un mal cuidado en sus niveles de glucosa se convierte la vida de un diabético, y hasta la de su familia, en toda una pesadilla.
No hay que ser egoísta y decir “es mi vida y yo hago lo que quiero con ella”, alrededor de uno hay gente a la que implicamos en un padecer y uno mismo no se llega a creer por todo lo que se está pasando. Seas diabético o nada más gordito, no está nada mal que comiences a informarte para más tarde proveerte educación. Cambiar hábitos de vida no sólo es cuestión de haber hecho propósitos de año nuevo, con esos deseos que se apagarán conforme transcurra el tiempo. Cambiar todo el rumbo de nuestra vida es comprender que la salud es el motor primario para que podamos disfrutar de tantas cosas más que nos alcanzaría vivir si pusiéramos más atención a nuestro cuerpo.
Te dejo una recomendación al aire: La próxima vez que pienses en esto –sino es que ahora mismo–, haz algo por ello. Mira dónde viniste acaer… tú decides tu futuro. Yo no puedo adivinarlo.
Como se sabe, muchas empresas e instituciones nos hacen el feo a los diabéticos a la hora de solicitar trabajo. En el futuro quizá se nos pueda emplear en algo como lo que a continuación verán. Y no namás andarse hormigando ahi uno solo.
Mínimo podremos cargar nuestros celulares mediéndoles el dedito.
Exubera, la insulina inhalada, –a lo que en algún momento denominé "el milagro a medias"– nos da la razón a millones de diabéticos en el mundo. Y es que dado a que las ventas globales fueron muy bajas, Pfizier, el laboratorio resposable de su comercialización, ha decidido sacarla del mercado. Se habla que Exubera sólo alcanzó a suplir el 0,3% del uso de la insulina aplicada a través de inyecciones. Una cifra que hizo retroceder para empacar maletas y desembolsar 2.800 millones de dólares por costos de su retiro.
Hay razones que en parte pueden advertirse sobre su fracaso: los usuarios de insulina que tenemos años administrándola a través de jeringuillas, estamos tan habituados tanto a esto, que inhalarla no nos atrae ni nos conmueve tan fácilmente. Pagar el precio de la nueva tecnología se suma al deterioro de nuestro gastado bolsillo. Otros también argumentan que el dispositivo para su inhalación es demasiado estorboso. Pero sobre todo creo que los avances de la ciencia médica de los últimos tiempos nos esperanza más a nuevos métodos para un control óptimo, que es lo que realidad importa, no tanto que nos pinchemos o no. Es decir, creo que estamos pendientes y seremos usuarios de medicamentos y aparatos que favorezcan y faciliten significativamente el control glucémico o esa cura que tanto anhelamos.
Por otra lado, el laboratorio Lilly apuesta aún por esta insulina y asegura estar desarrollando su propio sistema, denominado Insulina AIR, donde al parecer el dispositivo de aplicación será más compacto.
Mientras tanto, mi frase sigue vigente para mí y para muchos: Una jeringa y tú son mi vida.